"La propuesta de aumentar la cotización mínima de 15 a 20 años puede aumentar aún más la brecha de la cuantía de las pensiones de las mujeres frente a los hombres, que en la actualidad es un 39% menor. Es así porque las mujeres tienen una participación laboral menor, más precaria y más accidentada como consecuencia de la discriminación que sufren en el mercado de trabajo, de la ausencia de corresponsabilidad de los hombres en el trabajo doméstico y de cuidados y de la falta de infraestructuras sociales para facilitar la conciliación"