"Son muy pocas, la mayoría no cotizan en bolsa y están sufriendo los
estragos de la crisis económica como las demás. Pero estas empresas dan
la cara, no miran para otro lado y cada año, en su plantilla, intentan
que al menos una mujer compruebe o descubra que puede ser independiente,
que no necesita soportar más golpes, que no es culpable de nada, que la
vida vuelve a empezar. Tintorerías, inmobiliarias, hoteles, supermercados... Son
como un Ibex 35 pero con una particularidad: cada noche, ajeno a los
vaivenes del mercado, este parqué cierra con todos los valores en
positivo."
Si quieres leer la noticia completa publicada por "Público", puedes hacerlo en el siguiente enlace: